
Rutinamos perros en una de las peores zonas de Madrid.
Una zona en la que los animales malviven como pueden.
El frío es su único compañero. El hambre constante su medio de vida. 3…4… o incluso 5 veces por semana vamos a nuestros puntos.
A veces descubrimos que la gente que vive alrededor nos ha robado toda la comida de allí… bueno… a nosotros no. A los pobres animales abandonados a los que intentamos rutinar para luego ir con la jaula trampa a intentar ponerle un punto y final a esa vida de mierda.
Jaula que supondría un antes y un después entre la vida y la muerte y que no se puede usar si se llevan lo único que tienen.
Porque esa comida no sólo hace que podamos ir con jaula, muchas veces es lo único que les mantiene con vida, pues supone lo único que tienen para llevarse a la boca que no sea basura. Pero a veces la jaula no hace falta.
A veces el destino nos tiene preparada alguna sorpresa, que normalmente no es agradable. En muchas ocasiones perros atropellados… en otras perras reventadas a parir, o destrozados en peleas de perros… otras, como esta, no nos atrevemos ni a intentar adivinar el origen de la fractura.
Allí nos dijeron un cepo… pero tiene marcas de arrastre… puede que exista alguien capaz de haberla atado a un coche y haberla arrastrado por toda la zona sin que nadie hiciera nada? Puede existir alguien así?
No lo sabemos… Lo importante es que LOLA está a salvo. Recibimos la llamada de ISABEL, una gran amiga y compañera que se deja la vida en esto. Una persona que se deja la vida intentando matar moscas a cañonazos. Que entrega todo su amor y su tiempo a cambiar el fatídico transcurso de la vida de cada animal que se cruza en su camino junto a nosotros, aunque solo sea un poco. Una persona grandísima a la que hemos tenido el placer de conocer el último año y junto a la que es un placer trabajar. Y por supuesto, acudimos al lugar.
Cuando vimos a LOLA no podíamos creer lo que veían nuestros ojos. Como podía tener eso así el animal?? Desde hace cuanto estaba así? Allí nos dijeron 3 días.
Los veterinarios dicen que más de una semana. Y si no llegamos a aparecer allí nosotros?? Preferimos no pensarlo. Preferimos no pensar en todos los que no encontramos, en todos a los que no llegamos a tiempo. Por supuesto LOLA está en adopción. No pararemos hasta encontrar su casa definitiva. Es sociable, simpática y muy cariñosa. La operación de la pata y todos los gastos que genere dicha operación corren a cuenta de esta asociación. Así que necesitamos mucha ayuda, pues el coste de la operación va a ser muy alto. Sólo queda decir que gracias a la magnífica respuesta que hasta ahora habéis tenido todos nuestros seguidores con nosotros. Gracias a todos vosotros vamos a poder intentar salvarle la patita a nuestro pequeño ángel. Gracias por apoyarnos en estos momentos.
Gracias por confiar en SALVANDO ANGELES SIN ALAS. Bienvenida, pequeña LOLA
❤❤ ¿Nos ayudas a seguir salvando vidas?
LOLA




